Monegros

  • Monegros
  • Monegros
  • Monegros
  • Monegros

Primavera:

Una vez transcurrido el invierno, empiezan a llegar las aves estĂ©picas migratorias provenientes de África que crĂ­an en los Monegros. En las zonas desĂ©rticas y las saladas se observan la ganga comĂșn (Pterocles alchata), la ortega (Pterocles orientalis), el alcaravĂĄn (Burhinus oedicnemus) y muchas especies de alondras como la calandria (Melanocorypha calandra), la terrera comĂșn (Calandrella brachydactyla) , la terrera marismeña (Calandrella rufescens) y la escasa alondra de Dupont (Chersophilus duponti). Es especialmente remarcable la presencia de la avutarda (Otis tarda) y el sisĂłn (Tetrax tetrax), los cuales empiezan las paradas nupciales y resultan mĂĄs espectaculares de observar. En los maquias y zonas de matorrales encontramos la curruca tomillera (Sylvia conspicillata), la cogujada montesina (Galerida Theklae), el collalba rubia (Oenanthe hispanica) y el alcaudĂłn real (Lanius meridionalis). En medio de los secanos hay una gran densidad de antiguos cortijos, actualmente en ruinas, donde crĂ­an el cernĂ­calo primilla (Falco naumanni), la abubilla (Upupa epops) y el mochuelo (Athene noctua). A las vertientes mĂĄs rocosas anida el roquero solitario (Monticola solitarius) y en los nĂșcleos poblados estĂĄ presente todo el año el estornino negro (Sturnus unicolor), fĂĄcilmente visible en los tejados de las casas.

Verano:

En verano la climatologĂ­a de los Monegros es muy extrema, con temperaturas muy elevadas durante el dĂ­a y las noches bastante frĂ­as. Debido al calor y la sequia que sufre la zona, el verano es el mejor momento para observar grandes nĂșmeros de ganga comĂșn (Pterocles alchata) y ortega (Pterocles orientalis) volando hacia las escasas balsas de la zona, sobre todo a primera y Ășltima hora del dĂ­a. Una de las Ășltimas especies migrantes que llega a los Monegros es la carraca (Coracias garrulus) y es durante los meses estivales que lo veremos en muchas de los cortijos del secano.

 

Otoño:

Durante el otoño es posible observar especies migrantes escasas, como la lechuza campestre (Asio flammeus), el cernĂ­calo patirrojo (Falco vespertinus) y el chorlito carambolo (Charadius morinellus). Seguiremos observando la calandria (Melanocorypha calandra), la ganga comĂșn (Pterocles alchata), la ortega (Pterocles orientalis), la avutarda (Otis tarda)  y el sisĂłn (Tetrax tetrax), los cuales poco a poco se irĂĄn agrupando para pasar el invierno. Durante el otoño las especies migrantes estivales irĂĄn abandonando poco a poco los Monegros, de tal manera que serĂĄn los Ășltimos meses del año para ver la terrera comĂșn (Calandrella brachydactyla), la curruca tomillera (Sylvia cospicillata), el crĂ­alo (Clamator glandarius), la collalba rubia (Oenanthe hispanica), el carraca (Coracias garrulus)  y el cernĂ­calo primilla (Falco naumanni).

Invierno:

Durante el invierno nos encontraremos, aparte de los residentes todo el año, las especies que bajan a invernar del norte. Durante este periodo, es frecuente observar individuos jĂłvenes de ĂĄguila real (Aquila Chrysaetus) que bajan a cazar en los Monegros provenientes de los Pirineos. Otras rapaces estĂĄn presentes durante este periodo especialmente frĂ­o, como el aguilucho pĂĄlido ( Circus cyaneus), el milano real (Milvus milvus) y el milano negro (Milvus migrans). ContinĂșa presente la alondra de Dupont (Chersophilus duponti), a pesar de que requiere mĂĄs esfuerzo que durante la primavera para detectarla. En invierno, muchas aves estĂ©picas se agrupan formando bandadas de numerosos individuos. Este es el caso de la ganga comĂșn (Pterocles alchata), la ortega (Pterocles orientalis) y de la avutarda (Otis tarda) , que podemos ver en grupos de decenas de ejemplares.